{"id":1572,"date":"2021-01-13T01:12:10","date_gmt":"2021-01-13T01:12:10","guid":{"rendered":"https:\/\/especialistasdeldolor.com\/?page_id=1572"},"modified":"2021-01-13T01:12:10","modified_gmt":"2021-01-13T01:12:10","slug":"articular","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/especialistasdeldolor.com\/index.php\/articular\/","title":{"rendered":"Articular"},"content":{"rendered":"\n<p>El dolor que se origina en las articulaciones procede con frecuencia de estructuras externas, como pueden ser los m\u00fasculos, los tendones o los ligamentos, como por ejemplo son la bursitis y la tendinitis. El dolor articular afecta a distintas zonas del cuerpo, como por ejemplo las rodillas, los dedos de las manos y de los pies, las mu\u00f1ecas, los hombros.<\/p>\n\n\n\n<p>El dolor acostumbra a estar unido a la rigidez, dolor al tocar e incluso inflamaci\u00f3n. El dolor articular puede ir acompa\u00f1ado de la inflamaci\u00f3n de una o m\u00e1s articulaciones y se produce de distintas formas. Un buen ejemplo ser\u00eda el de la artrosis, en el que el cart\u00edlago de la articulaci\u00f3n \u2014el tejido que protege la articulaci\u00f3n\u2014 se deteriora. La capacidad regenerativa del cart\u00edlago es limitada, por lo que se produce una p\u00e9rdida progresiva de cart\u00edlago con el tiempo. Una vez sin cart\u00edlago, los huesos se rozan unos con otros, provocando dolor, inflamaci\u00f3n e incluso protuberancias \u00f3seas en la articulaci\u00f3n, hecho que causa rigidez y dificultad a la hora de realizar un movimiento. El dolor en las articulaciones puede aparecer de forma repentina o desarrollarse progresivamente y empeorar con el paso del tiempo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El dolor que se origina en las articulaciones procede con frecuencia de estructuras externas, como pueden ser los m\u00fasculos, los tendones o los ligamentos, como por ejemplo son la bursitis y la tendinitis. El dolor articular afecta a distintas zonas del cuerpo, como por ejemplo las rodillas, los dedos de las manos y de los&hellip; <br \/> <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/especialistasdeldolor.com\/index.php\/articular\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/especialistasdeldolor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1572"}],"collection":[{"href":"https:\/\/especialistasdeldolor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/especialistasdeldolor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/especialistasdeldolor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/especialistasdeldolor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1572"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/especialistasdeldolor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1572\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1573,"href":"https:\/\/especialistasdeldolor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1572\/revisions\/1573"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/especialistasdeldolor.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1572"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}